domingo, 29 de enero de 2017

Aguas de venganza – Miguel Pajares



Este libro lo recibí desde el programa de La estación azul de Radio Nacional de España para participar en la sección de El Cambalache. Muchas gracias por la oportunidad de ser parte activa del programa, un programa que me gusta tanto.

Aguas de venganza de Miguel Pajares comienza con un primer capítulo impactante. Un ajuste de cuentas que supera con creces la imaginación de la mayoría. Y una nota “En memoria de Jimmy”. Y desde ahí, el autor nos presenta a los dos Mossos que serán los que imaginamos que llegarán a desentrañar el porqué de tanta crueldad. Un trabajador del consulado marroquí en Barcelona y su hijo, apenas nada más sobre este crimen. Primeras pistas que llevan hacía miembros de los cuerpos de seguridad del estado, dificultades añadidas que se unen a las diplomáticas y a la prensa, una noticia muy llamativa que busca alimentarse de respuestas rápidas.
Aparece un testigo que puede dar alguna luz sobre el fallecido, un trabajador del instituto legal de Barcelona, alguien que trae sus recuerdos para tratar de entender este crimen imposible.
Y con este crimen por resolver, los entresijos del mundo judicial y los distintos cuerpos de seguridad del estado, también los del país vecino: Marruecos. Sospechas y pistas débiles, nuevos casos de venganza que parecen consecuencia de la misma investigación.
Y vemos como Barcelona deja de ser ciudad protagonista de esta historia, serán Ceuta y Melilla, ciudades españolas en un continente tan lejano a pesar de su cercanía física, las que nos cuenten una historia que pasa cada día por nuestro lado, la de aquellos que quieren cruzar esa valla que los separa de un futuro desconocido, imaginado siempre mejor.
La historia contada por Aminata:

         Mi ciudad era fronteriza, entre el norte rebelde y el sur gubernamental.

O por Lamine:

         Yo no quería emigrar, pese a que mis amigos desaparecían uno tras otro.

La descripción del mundo del emigrante, del emigrante africano, del porqué de este éxodo, de cómo se desarrolla, de lo que se encuentran en España, no solo al llegar, también cuando ha pasado un tiempo. Y sobre todo de las dificultades para llegar, de los fracasos repetidos. Y a la vez, historias de superación, de compañerismo, de amistad y de aquellos que se quedaron por el camino.
Una novela para reflexionar, lamentablemente de actualidad, que ojalá fuera solo ficción.

domingo, 15 de enero de 2017

Cartas a una extraña – Mercedes Pinto Maldonado



De Mercedes había leído La última vuelta del scaife, un libro que me encantó, comentaba por aquel entonces que es un libro que deja huella, de aquellos en los que después de terminar su lectura los personajes siguieron conmigo durante muchos días, todavía me acuerdo de ellos en ocasiones. Después leí El escritor desahuciado, una novela por entregas con las que la autora nos obsequiaba cada domingo, y cuando dejó de llegar también la eché de menos.
Y en las estanterías de casa me esperaba Cartas a una extraña desde hace unos meses. Tenía muchas ganas de volver con las historias de Mercedes.

Enseguida me hice amiga de Berta, una chef londinense cuya madre acaba de morir y tiene que volver a Madrid, a su tierra, al lugar del que se fue hace 15 años y al que no había regresado, desde entonces. Historias del pasado que regresan, un pasado difícil que creía enterrado en lo más profundo de la memoria. Primeros capítulos que se viven con cierta angustia, la propia angustia de Berta cuando se remueve su pasado y van surgiendo tantos interrogantes.
En la revisión de ese pasado, reflejado en los rincones de la casa familiar, llega a un cajón, un cajón lleno de cartas sin abrir que traerán nuevas incógnitas a ese pasado que quería olvidar, a un pasado desconocido que quizás cambie toda su vida.
No puedo resistirme al mundo que se adivina a través de cualquier carta, así que cualquier novela que las tenga entre sus protagonistas tiene muchos puntos ganados conmigo. Y esta no iba a ser menos.
Sin embargo, como a mitad de la novela van surgiendo personajes, historias paralelas, acción… que hacen que la novela ya no parezca verosímil. Seguí leyendo pensando que habría algo después que hiciera que toda la historia encajara, me ha ocurrido en alguna que otra ocasión. Información que no tenemos como lector y que tampoco tiene la protagonista, pero que ahí está. Información que aparecerá en las páginas de la novela en el momento oportuno. En este caso, ¿dónde mejor que en una carta? En esa última carta que tanto se hace esperar, por ejemplo.
Yo he leído la historia en papel, sé que la novela tiene una edición con algunos cambios sobre la historia, pero no sé si es la mía y quizás esos detalles que yo echo de menos en la historia ya estén ahí.
Una bonita historia de intriga, con la que he disfrutado durante muchas de sus páginas, pero que no puedo decir que sea una historia redonda, al menos para mí.

De la misma autora en este blog:
 

sábado, 31 de diciembre de 2016

SARNA CON GUSTO Refranes, canciones y rastros de sangre - César Pérez Gellida


Este es el primer libro que leo de César Pérez Gellida, he visto muy buenas críticas de sus libros, así que cuando apareció en la estantería de novedades de la biblioteca no me lo pensé y me lo llevé para casa.

Una novela ambientada en Valladolid, el protagonista un inspector de homicidios: Ramiro Sancho y un lugar privilegiado para vivir un secuestro en la piel de cada uno de los implicados: 500 páginas de intriga.
Me costó mucho entrar en la historia, subcapítulos cortos, muy cortos en ocasiones, que te iban situando en los distintos escenarios: la comisaría de policía, la casa de los padres de la niña secuestrada, la del policía protagonista, algún lugar de la provincia de Valladolid donde tenían a Margarita, Bruselas… conforme avanzada por sus páginas es cierto que la historia te iba atrapando, era fácil interesarse por los personajes, aunque a veces solo nos daban algunas pinceladas y sobre todo querer confirmar si tendríamos ese final fácil de imaginar.
Me ha recordado a esas películas que ves después de haber leído el libro y piensas que se han dejado un montón de cosas por el camino, que cómo, alguien que no ha leído el libro, es capaz de seguir bien la historia. Sarna con gusto es una novela que llega después de una trilogía Versos, canciones y trocitos de carne con protagonistas en común. Creo que aquellos que leáis o hayáis leído primero la trilogía disfrutaréis más de Sarna con gusto, yo, en ocasiones, pensaba que me estaba perdiendo demasiados detalles, que no sabía como influía la historia de Augusto Ledesma en la investigación del secuestro, si la Congregación de los Hombres Puros me sacaría de alguna de las dudas que tenía desde las primeras páginas…
Interesante conocer un secuestro viviéndolo con los distintos implicados como en esta novela aunque me hubiera gustado que el autor hubiera profundizado más a algunos personajes, conocer un poco más su historia, entender mejor el porqué de algunas decisiones de los protagonistas, sobre todo los giros bruscos de personalidad de algunos de ellos. Algunos flecos que quedan colgando que imagino aclararé con otras entregas con este protagonista, Ramiro Sancho.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Pequeñas infamias – Carmen Posadas


Una novela que ganó el premio Planeta en 1998 y que llega al club Escuela de Mandarines.
Empezamos con la muerte de un cocinero en una cámara frigorífica. Parece que Carmen Posadas se anticipara a su tiempo tan de moda que está hoy la cocina y la novela negra.

Tenía los bigotes más rígidos que nunca; tanto que una mosca podría haber caminado por ellos igual que un convicto sobre la plancha de un barco pirata. Sólo que no hay mosca que sobreviva dentro de una cámara frigorífica a treinta grados bajo cero: y tampoco Néstor Chaffino, jefe de cocina, repostero famoso por su maestría con el chocolate fondant, el dueño de aquel bigote rubio y congelado.

Una novela que habla de cocineros y donde se adivinan recetas si que tenemos, pero una novela negra no, y no es necesario, es bueno también salir de ese mundo donde siempre hay asesinatos truculentos. Tenemos una muerte y tenemos los días y momentos previos que llevaron a la misma. Durante toda la novela trataremos de averiguar cuales son las pistas que nos identificaran al asesino, no podemos evitar hacerlo, y lo haremos conociendo a todos los protagonistas, sus relaciones inesperadas y las vidas ajenas que siempre pueden parecer más interesantes que la nuestra, incluso más fáciles, al menos hasta que conocemos todos los entresijos.
Una novela que se adivina intensa, con un eje central muy llamativo: Néstor Chaffino cocinero conocedor de múltiples secretos inconfesable tras una larga vida entre fogones. Pero tenemos también una novela que languidece hacia la mitad para llevar a un final donde quedamos con bastantes preguntas sin respuestas.
Una novela donde veremos la importancia que puede tener una conversación aparentemente intrascendente. Donde podemos ver que puede ser fácil identificar determinados detalles aunque pensemos que no estamos dando suficiente información al contar secretos inconfesables y las consecuencias que ello podría tener.
Es fácil tener prejuicios y perjuicios frente a esta escritora por su carácter mediático. Quizás muchos llegamos así a sus obras, por cualquiera de las dos caras de esta situación. Una novela de fácil y entretenida lectura pero también de fácil olvido. Yo, por ejemplo, ya la había leído con anterioridad y en esta ocasión ha sido casi como leerla de nuevas. Sin embargo, otras obras suyas como El testigo invisible me dejó mucho mejor recuerdo e imagino que ha dejado más “poso” y la recomendaría antes si te inicias con esta autora.

jueves, 8 de diciembre de 2016

París-Austerlitz – Rafael Chirbes



Llegué a Chirbes tras su fallecimiento, confieso que no recordaba haber oído hablar de él antes, ni tampoco recordaba haber leído ninguna de sus obras.

Y para poner remedio empiezo por su última novela: París-Austerlitz, una novela póstuma escrita a lo largo de veinte años y en la que nos presenta un mundo bastante decadente, un París de finales del siglo pasado, quizás no el que estamos acostumbrados a imaginar cuando pensamos en él, o quizás aquel que lo hizo tan famoso al principio del siglo pasado visto desde la cercanía, sin el embrujo de los artistas famosos que allí vivieron.
Una historia que muestra una de las caras de la plaga de finales del siglo pasado a la que hoy se le ha perdido el miedo. Nos presenta una relación donde priman las diferencias: edad y clase social, diferencias que parecen no importar en los momentos de felicidad, en los momentos en los que Michel acoge a un joven pintor español que quiere iniciar una carrera, una vida por si mismo, lejos de todo lo que conoce, en la ciudad soñada por cualquier artista.
Chirbes nos cuenta toda la historia desde los pensamientos de este joven pintor en uno de sus momentos más difíciles, sus dudas, sus fracasos, quizás su traición.
…sufre cuando te ve, le traes los recuerdos, echas sal en la llaga. Me marchaba de allí sin volver la cabeza…
Pero también conocemos a Michel, aunque siempre desde la parcialidad de sus recuerdos, de aquello que él conoció. En uno de los momentos más dramáticos y de aquellos otros que trae el recuerdo, momentos de un comienzo, de alegría, de vivir pensando solo en el presente.
Una novela corta, pesimista quizás, que muestra una realidad tan frecuente, diferencias que terminan haciendo daño, diferencias a la hora de vivir una relación, narrado de una forma espectacular desde los pensamientos de uno de sus protagonistas, contado como podríamos justificar cada día historias de nuestra vida, difícil de llevar de forma tan magistral a las páginas de un libro.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

La estancia – Pedro Brotini



Una historia entrañable que nos llevará a la época dorada de la novela gótica de terror pasando por una actualidad que muchos vemos cercana.
Una novela con un ritmo lento que engancha. Numerosos giros que harán de su lectura una gran caja de sorpresas, aunque ninguna como el amor a los libros que trasmite, siempre presente: con esta portada no podía ser de otra forma.
Podríamos decir que empezamos en una novela, donde conoceremos a las que serán las protagonistas indiscutibles y conforme pasamos las páginas recorreremos otras muchas novelas, la que nos cuenta Aurora, historia de superación tras el fallecimiento de su marido, una restauradora de muebles y un bibliófilo, que llevará su sueño adelante aún cuando él no esté.

No perdamos nada de nuestro tiempo, quizás los hubo más bellos, pero este es el nuestro.

Y la de Irene, que quizás rescate un sueño, un sueño que había abandonado mucho tiempo atrás, una oportunidad en la que no cree pero tan difícil de rechazar…

El mundo necesita gente que crea en unicornios, Aurora.

Y, como no, aquellas historias de aquellos que tenían tanto que contar, de aquellos que han convertido las novelas de terror en clásicos en los que siempre pensamos. Aquel fin de semana del año sin verano que nos trajo a Frankestein y quizás a La Estancia, una novela que pudo ser un gran sueño, el sueño de una vida o el de varias vidas.
Los entresijos del mundo editorial y de aquellos escritores ahora que han pasado 200 años. Y un escritorio de persiana que comparte historias, las de aquellos que querían compartirlas, las de aquellos que quizás querían guardarlas para siempre. 

Conociendo el libro desde La Fea Burguesía

domingo, 6 de noviembre de 2016

El alquimista impaciente. – Lorenzo Silva



Siguiendo con la serie de los guardias civiles Bevilacqua y Chamorro, vuelvo a releer el alquimista impaciente, novela de la que tenía un buen recuerdo pero, como ya comenté en el Lejano país de los estanques, poco más que el título recordaba.
En esta entrega tenemos a la energía nuclear como protagonista. Lorenzo Silva suele utilizar la actualidad como escenario para sus historias. Los temas de actualidad son efímeros y las centrales nucleares no parecen estar muy de moda ahora, años después de la publicación de la novela. Nunca tan de moda para los que no vivimos cerca de ninguna central nuclear, eso no quita para que sea muy fácil identificarse con la situación que nos muestra.
La muerte insólita de un trabajador de la central nuclear es el inicio de esta historia. Una muerte en circunstancias impensables para aquellos que conocían al fallecido. Protagonistas en su vida que irán apareciendo poco a poco para presentarnos a un Trinidad Soler con muchas caras.
Una novela que nos muestra estereotipos, lo que pensamos de ellos y los prejuicios establecidos que pueden llevarnos a tomar decisiones precipitadas.
La importancia del tiempo, de la paciencia, de olvidarnos de esa inmediatez tan presente hoy en día en nuestra sociedad.
 Los árboles de verdad se mueren durante el invierno. Así consiguen el vigor y la plenitud de la primavera. El que más vive es el que menos teme morir.

Nos lleva por el caso a distinto ritmo: primeras impresiones, callejones sin salida, ideas nuevas que surgen mirando con perspectiva. Para mi le da credibilidad a la historia, aunque, eso si, sea difícil identificarnos con esa guardia civil más conocida, de ahí que me guste el contrapunto, Marchena, ese guardia civil de pueblo pequeño y Bevilacqua, guardia civil de paisano ¿Realidad y ficción?

Un apunte del autor:
Esta novela fue escrita entre junio y septiembre de 1999. La primera idea databa de al menos tres años antes, cuando se insinuó en mi mente la posibilidad de recurrir a Chamorro y a Bevilacqua para hacer una aproximación novelesca a cierta fauna de la sociedad española actual, y a ciertos impulsos más bien insensatos que en nuestra sociedad mueven a numerosas personas. Por lo demás, intenté hacer un digno relato policial, que no es tan fácil como algunos parecen querer dar a entender, y como siempre, una historia que estimulara al lector. Con el resultado en la mano, creí que podía presentarla al Premio Nadal, y así lo hice. Ganó la edición del 2000 y llegó a muchos lectores, que es lo mejor que le puede pasar a un libro. Su salida en edición de quiosco, en el otoño del 2000, fue una gran noticia para mí. Toda mi juventud lectora se nutrió de libros baratos. Por eso es un honor y una satisfacción ver una novela mía convertida en libro barato, accesible a cualquiera (o casi).
 Quien ha aprendido a no necesitar nada. Ésa es la única gente a la que un hombre como yo se siente capaz de admirar. Si es que existe.

Del mismo autor en este blog: