La soledad de los números primos vuelve a mis lecturas de la mano
del club Escuela de Mandarines. Una
relectura que, confieso, parece una primera vez. Tenía la sensación de que me había
gustado si, de una buena lectura, pero no de entender el por qué fue una novela
tan de moda cuando se publicó, muy de moda. Una novela que me había gustado
pero de la que había olvidado la trama. Lo he confirmado con esta segunda
lectura. Y me ha vuelto a gustar, números primos estos protagonistas
singulares. Me gusta que los protagonistas no lo sean al uso, me gusta que no
siempre la historia dé el giro que más vende, el que esperamos leer. Me gusta
que los protagonistas sigan adelante sin historias fáciles de
superación. Me gusta que las matemáticas estén presentes, me gusta que un físico
escriba una novela.
Y ahora que ha pasado el tiempo,
diría que la he disfrutado más, más con estos personajes poco populares, diría
que la lectura ha sido distinta, yo soy distinta.
Alice y Mattia, en los 2 primeros
capítulos vamos a asistir a hechos que marcan una vida. A una decisión trivial,
una decisión infantil, que condiciona todo el futuro. A decisiones que generalmente
quedan en nada, que olvidamos pero que a nuestros protagonistas convierten en
números primos.
Entre los números primos hay algunos aún más especiales. Son aquellos que los matemáticos llaman primos gemelos, pues, aunque permanecen próximos, entre ellos se interpone siempre un número par.
Y desde entonces los vamos a acompañar,
en su adolescencia. Esos años tan inolvidables, tan largos a veces, tan fugaces
vistos desde el futuro. Esa época en la que lo importante es encajar, ser
popular. Y ahí tenemos a Alice y Mattia, tan distintos, tan iguales. Alice la
vitalidad, Mattia esa persona que quiere pasar desapercibido. Números primos gemelos,
cercanos pero siempre separados.
Y los acompañamos también en esa
época en la que ya son adultos, adultos jóvenes, donde siguen tomando decisiones,
donde tantas otras veces es la vida la que aparentemente las toma por nosotros.
Una historia que nos habla de amistad, de relaciones personales de personas
especiales, de personas que no cumplen estándares sociales.
Cuando estaba con ella sentía que valía la pena hacer todas esas cosas normales que hacen las personas normales.
Una novela donde no brilla el sol
que nos lleva a un mundo que no encontramos en redes sociales.

