domingo, 16 de junio de 2024

Retrato de un artista adolescente- James Joyce

 

Preguntar si has leído o no el Ulises de Joyce es bastante común. Mi respuesta es no, ni siquiera he llegado a intentarlo. Esta es mi primera incursión con el autor. Un libro con pasajes autobiográficos, quizás iniciático, experimental, que hemos leído en Escuela de Mandarines. En la memoria queda, sin duda, la descripción del infierno: Un exceso de varias páginas que lo hacen inolvidable. Dedalus como protagonista, un niño en un colegio religioso, el que tiene que abandonar cuando su familia se queda sin recursos. La religión, siempre presente, amenazante y opresora que condiciona al protagonista. Un adolescente en busca de su camino. Un camino de incertidumbre entre arte y religión. La soledad, la introspección. Las caminatas y conversaciones con su padre, con sus amigos. La vida universitaria de alguien que confía en su talento, los principios no compartidos de la sociedad del momento. El monólogo interior como herramienta literaria, la primera y tercera persona en una novela lenta, con múltiples reflexiones, largas reflexiones, mucho texto a pesar de sus apenas 220 páginas. Una novela publicada inicialmente por capítulos en una revista literaria y que tuvo varias escrituras y reescrituras, incluso el manuscrito llegó a ser arrojado al fuego de la estufa. 

lunes, 27 de mayo de 2024

La cita y otros cuentos de terror – Emilia Pardo Bazán

Una edición fantástica de Nórdica, como no podría ser de otra forma, que me llega de manos de una gran amiga. El terror no es de mis estilos favoritos, pero en este caso era un detalle secundario. ¿Y hablamos de terror realmente? Si, hablamos de terror cotidiano. Situaciones cotidianas con desenlaces inesperados. Un primer cuento cercano a pesar de sus más de 100 años de historia, reconocible por haber sido explotado en tanta serie de asesinatos. Un cuento aparentemente sencillo capaz de crear desasosiego que da título a la colección.

—Pero ¡es horrible! —exclamó Alberto—. ¿Me absolverán?

—¡Ojalá!… —pronunció tristemente el defensor.

Continuamos con Las dos vengadoras: La vida y la muerte, deseada la segunda en ocasiones para aquellos que algún día nos hicieron mal, cuando es la vida la mejor vengadora. Un cuento oscuro quizás, el terror de una vida llena de no buenas experiencias, de desengaños, de traiciones, que condicionan el carácter del protagonista.

La confianza, La cana, Vampiro, son otros de los cuentos que aparecen en esta colección, tantos que escribió esta autora, difícil elegir entre ellos. La madrina, Desde allí, El mausoleo:

Esto de las ambiciones humanas tiene mucho que observar. Cada quisque pone la mira en algo que quizá al vecino le sería indiferente. Hay ambiciones generales; hay otras individuales, extrañas y de difícil justificación, si no supiésemos que todas son igualmente vanas.

La resucitada: El miedo ancestral a ser enterrado en vida es con el que juega Emilia Pardo Bazán en este cuento, sin embargo ¿qué ocurre al volver de donde no se vuelve? ¿Se vuelve realmente? Alegría o espanto ante lo desconocido, siempre el miedo a aquello que no podemos explicar, el rechazo al otro, incluso a aquel que fue, que es de los nuestros.

Casualidad es el título del último de los cuentos de la colección, un bonito título para la vida misma, aquello que creemos intrascendente, aquello que creemos inocuo, los experimentos con gaseosa, dirían algunos, ni siquiera, diría Ramírez Madroño.

Con ilustraciones de Elena Ferrándiz y selección y prólogo de Care Santos.

 

Otros libros de la autora en el blog:

Los pazos de Ulloa

 

martes, 14 de mayo de 2024

Canto yo y la montaña baila – Irene Solà

Un libro donde nos encontraremos con narradores poco habituales. El primer capítulo sorprende cuando te das cuenta de que son las nubes las que narran la historia, la historia que acaba, en ese mismo capítulo, con la muerte de Domenec por un rayo. Quizás sea éste un hecho fundamental para el discurrir de la historia o quizás no, los habitantes del lugar son protagonistas, pero también lo va a ser el entorno, la montaña, los animales… Capítulos que pueden leerse como cuentos independientes pero que todos ellos tienen una coherencia, un halo envolvente, un lugar de vida y de muerte del que es difícil aislarse. La muerte, también muy presente, tanto como la vida, como un elemento más de la misma.

Una historia coral que nos lleva a un tiempo indeterminado donde la transcendencia está en la naturaleza misma. En esa naturaleza donde todo puede tener un sentido, donde el ciclo de la vida es protagonista. Narradores inverosímiles, el discurrir del tiempo, un tiempo calmo en el invierno, el renacer de la primavera en el centro del universo, en un lugar lejano. Un lugar donde el ser humano convive con la naturaleza, es la naturaleza misma. La magia de lo cotidiano, la magia de la vida en este puñado de historias que crean una sola. Un título y una imagen que nos abren la puerta.

Como si siempre fuera entonces.