domingo, 18 de octubre de 2026

Ángela Banzas - Cuando el viento hable

 


Ángela Banzas llega a mí gracias a unas jornadas literarias a las que este año no he podido asistir, pero si he tenido el regalo de un libro firmado por la autora. Mil gracias. Y de ese libro a este que es una recomendación de otra amiga lectora. Una historia ambientada en Santiago, con el actual parador ubicado en la plaza del Obradoiro como protagonista: hospital de peregrinos hasta los años 50 del siglo pasado. Allí es donde los abuelos de Sofía la llevan tras una caída desde su olivo favorito. Allí Sofía, niña todavía, va descubriendo un pasado, un presente lleno de secretos. En este hospital comparte habitación con Julia, otra niña con leucemia y una hidrocefalia por traumatismo. Deambulará sola por el hospital, conocerá a Daniel, con el que comparte apellidos, al padre Avelino… estará a punto de morir en varias ocasiones. En el hospital también están los heridos del incendio de un autobús, un equipo de fútbol y las personas que los socorrieron: prostitutas de la zona. Empieza la novela con secretos múltiples que poco a poco se van desentrañando, cuesta y durante muchas páginas estaremos tan perdidos como Sofía, la protagonista. Sofía a la que algunos llamarán Lucía, Sofía que sobrevivió a su madre en el parto, que vive con sus abuelos paternos, que tiene un padre bibliotecario que le cuenta historias y le hace aviones de papel. Y Vallejo, el coronel Vallejo, padre de Julia, pero que apenas va a visitarla a pesar de trabajar en el mismo hospital donde Julia pasa la mayoría de sus días con tratamientos muy dolorosos.

Una novela llena de posibilidades pero que quizás precisa un mejor cierre para tantas líneas abiertas en sus primeras páginas. Finalista del Planeta 2025.

domingo, 4 de octubre de 2026

La flor azul - Penélope Fitzgerald

 

Retomamos temporada en el club de lectura Escuela de Mandarines con Penélope Fitzgerald y su novela La flor azul. Una novela que tiene como eje central a Novalis un poeta alemán del romanticismo. Una novela que nos retrata el día a día de la Alemania del siglo XVIII, de una parte de la sociedad, obviamente. Se centra no solo en la vida de Novalis, poeta, filósofo y novelista romántico, cuyo nombre real es Friedrich von Hardenberg, sino en todo su entorno, en su familia, amigos, trabajadores. En el círculo de Jena al que pertenece, inspiración para sus escritos gracias a las conversaciones que mantienen, principalmente sobre cuestiones filosóficas.

La novela se centra en la época universitaria del autor, en los años en los que se enamora de Sophie, una niña de 12 años, que contrasta con el protagonista en cultura y capacidad para mantener una conversación. Así lo pone de manifiesto la autora, por ejemplo, con las escuetas entradas de su diario. Un amor romántico, pero nada idealizado, una historia que se desarrolla entre la rutina de una vida difícil en la Alemania rural, donde las deudas y la escasez de recursos están presentes, a pesar de ser la de Fritz una familia acomodada. Un autor que falleció a los 29 años, años difíciles en los que la tuberculosis y tantos otros problemas dan lugar a la muerte prematura de muchos de los coetáneos de Novalis, precisamente es la tuberculosis la que afecta a Sophie y condiciona este amor romántico que tan presente está en la novela.

La novela comienza el día anual de la colada de la ropa blanca, si, anual, la colada, en la casa de Fritz se hacía una vez al año. Un tiempo donde las familias son numerosas, donde frecuentemente hay segundas nupcias. Comenzamos con la colada, pero también conoceremos otros detalles del día a día, como la necesidad de pagar las facturas, los múltiples trabajos por los que pasa el padre de familia, las penurias de los estudiantes de universidad, incluido el mismo Fritz, que se alojará durante sus estudios en casa del profesor Just, amigo de la familia, y que posteriormente comenzará a trabajar como director de una mina de sal, al igual que hace su padre en ese momento. Él, en la novela, aparecerá con varios nombres, esa es una de las dificultades de su lectura, la cantidad de nombres, a menudo para nombrar a la misma persona. Pero sobre todo conoceremos como Novalis se enamora de Sophie, su Flor azul, la belleza en estado puro, como es la vida con sus amigos, de los hermanos de Fritz, la vida de la familia de Sophie, de Caroline con la que Novalis mantiene largas conversaciones intelectuales.

jueves, 17 de septiembre de 2026

La defensa – Vladimir Nabokov

 

Pues resulta que Nabokov no solo escribió Lolita… y así llega a mis manos un regalo que aúna una de mis primeras aficiones: la lectura, con una de las más recientes: el ajedrez. Un lujo que se acordaran de mi al ver esta novela en la librería El halcón maltés.

Como protagonista tenemos a un niño prodigio del ajedrez que viaja por toda Europa acompañado de un promotor de espectáculos que encuentra en él un filón a explotar. El descubrimiento del ajedrez es casual, ocurre en el despacho de su padre donde un músico visitante le muestra las piezas, pero es en casa de su tía donde empieza a jugar, donde primeramente compite con los amigos de ella. Su padre espera que sea un músico famoso, él lo es con los libros infantiles que escribe, su madre prácticamente está ausente en su vida. La música no es para él, pero el juego del ajedrez es algo innato que llega a ocupar todo su tiempo, más cuando realiza una exhibición tras otra, es fácil que un niño, un adolescente ya, con su habilidad llame la atención allí donde vaya.

Luzhin sigue en el circuito, juega campeonatos. En el Berlín de entreguerras, en un importante torneo, la que será su esposa lo ve desvalido, surge en ella esa vena del cuidado. Su familia ha tenido que exiliarse, él es también un ruso como ellos, poco a poco va haciéndose más presente en la vida de Luzhin y surge en ella un objetivo de vida.

Llega el día en el que una partida de ajedrez tiene que quedar a medio tras una jugada magistral de su oponente, su cabeza estalla, no sabe como seguirá al día siguiente, su mundo se queda reducido a un tablero, a la búsqueda de una salida. Luzhin no acabará esa partida, su esposa consigue que el ajedrez quede en el pasado, al principio parece conseguirlo, sin embargo, la vida fuera del ajedrez no existe en su cabeza, el más pequeño detalle es capaz de hacer de detonante, todo vuelve.

Es fácil recordar Novela de ajedrez, ya que ambos protagonistas tienen que dejar de jugar. Similitudes también con ese otro protagonista secundario de la novela de Zweig con falta de habilidades sociales.

Una novela algo agobiante, como ese mundo que dibuja de una Europa de la primera mitad del siglo XX, como ese mundo que vive dentro de su protagonista buscando una salida a esa jugada perfecta.

domingo, 30 de agosto de 2026

Los Misterios de la Taberna Kamogawa. – Hisashi Kashiwai

La recomendación de una amiga me lleva a la literatura japonesa, un lugar que me encanta visitar. Además, es esta una historia curiosa, efectivamente: Hay investigación, pero no crimen. Investigadores gastronómicos, así se anuncian en la famosa revista culinaria Ryori-Shunju, un anuncio que no incluye dirección, ni ninguna otra referencia que ayude a localizar este negocio, sin embargo, los clientes llegan a esta peculiar taberna y agencia.

 Taberna Kamogawa, agencia de investigadores gastronómicos

Doce capítulos con una estructura que se repite: un primer capítulo donde se presenta al cliente, su historia, el plato que busca y donde podemos disfrutar de una estupenda comida en la taberna Kamogawa. Un segundo capítulo donde descubrimos si la investigación ha sido satisfactoria, donde el cliente encuentra información de su pasado, a menudo que ni conocía. Platos que traen recuerdos de un pasado, desaparecido posiblemente, vinculado a personas que ya no están, vinculando a un tiempo que recordamos con cariño.

En el primer caso, la investigación lleva a un nabeyaki-udon. un guiso caliente de fideos udon. El que lo busca es un antiguo colega de nuestro protagonista que quiere tener la receta del plato que elaboraba su esposa fallecida. ahora que va a iniciar una nueva vida.

Un estofado de ternera. un plato que ni la propia clienta está segura de que ese sea el del recuerdo que tiene.

Un sushi de caballa que el primer ministro busca como el sabor de su infancia, un ocupado personaje público que es capaz de encontrar el tiempo para visitar la taberna.

El tonkatsu de otra de las clientas, un cerdo empanado que su exmarido preparaba en el restaurante que abrió tras la separación.

Los espaguetis napolitan de una niña que hizo un viaje iniciático con su abuelo.

El nikujaga del nuevo dueño de la revista que anuncia la taberna en sus páginas. Un prepotente hombre de negocios al que se le desmorona todo que aquello que creía recordar de su infancia. Una infancia que no consideraba feliz, pero que contará en una entrevista para una importante revista.

Un libro que hará las delicias de aquellos que os gusta la comida japonesa, un libro con el que podemos disfrutar cualquiera de los que nos gusta leer. Nagare, el investigador que es capaz de descubrir tu historia, la que ni tu mismo conoces y su hija Koishi, con la que no he conseguido simpatizar. Y, por supuesto, Hirune, el gato de la familia que siempre está durmiendo, aunque no cuando aparece en las páginas de este libro.

domingo, 16 de agosto de 2026

El ladrón de meriendas – Andrea Camilleri

 

Sigo con la serie del comisario Montalbano. El título de la novela nos lleva a una de las situaciones que sirven para esclarecer el crimen, también a una que sirve de mofa en los periódicos, un título sugerente.

Una vez que has visto alguno de los capítulos de la serie de televisión es difícil no visualizar a los actores como los personajes en tu imaginación, que decir de ese lugar inventado por el autor: Vigàta, así que allí me he trasladado este verano. A un comisario Montalbano que es difícil de localizar, respondón, impertinente, poco detallista…, quizás más “amigable” el de la televisión, también aquí la comparación surge mientras lees sus páginas, un comisario que tiene que lidiar con un cadáver en un ascensor, que poco a poco va descubriendo la curiosa vida de esta persona, comerciante autónomo, con un despacho que había cerrado por jubilación, que seguía visitando periódicamente, que tenía una chica de la limpieza que venía días fijos, que no solo era una chica de la limpieza, una chica tunecina que desaparece. La novela va desentrañando poco a poco los detalles de una vida complicada sin apoyo familiar a pesar de convivir con su mujer y tener un hijo bien situado, con señales de alarma que de poco sirvieron. Tramas que pueden parecer inverosímiles por lo complicado, pero que sirven para eludir a la legislación, situaciones que no son lo que parecen llevan a tomar decisiones equivocadas. Un comisario que tiene que lidiar con la muerte en alta mar de un desconocido por una patrullera tunecina, un caso que elude al negarse a contestar a la llamada de teléfono de Catarella, a desconectar incluso el teléfono, pero que finalmente tiene que tener en cuenta para resolver su propio caso.

No puedo dejar de lado que Montalbano es otro comisario que disfruta con la comida, mucho. Sabe bien donde ir a comer y sabe que no se equivoca. Lugares con buena comida, lejos de ambientes sofisticados.

Y de fondo también relaciones personales, con su propio padre con el que apenas tiene relación, con Livia, donde se pone de manifiesto especialmente el carácter del protagonista. La irrupción de un niño, el hijo de la chica tunecina, que cambia totalmente la relación de pareja, que quizás cambia también a Salvo Montalbano, que, sobre todo, emociona a Lavia.

La tercera entrega de esta serie con protagonista que homenajea a Manuel Vázquez Montalbán y su más famoso detective Pepe Carvalho.

De Andrea Camilleri en este blog:

El cielo robado.

La forma del agua.

El perro de terracota.