domingo, 30 de agosto de 2026

Los Misterios de la Taberna Kamogawa. – Hisashi Kashiwai

La recomendación de una amiga me lleva a la literatura japonesa, un lugar que me encanta visitar. Además, es esta una historia curiosa, efectivamente: Hay investigación, pero no crimen. Investigadores gastronómicos, así se anuncian en la famosa revista culinaria Ryori-Shunju, un anuncio que no incluye dirección, ni ninguna otra referencia que ayude a localizar este negocio, sin embargo, los clientes llegan a esta peculiar taberna y agencia.

 Taberna Kamogawa, agencia de investigadores gastronómicos

Doce capítulos con una estructura que se repite: un primer capítulo donde se presenta al cliente, su historia, el plato que busca y donde podemos disfrutar de una estupenda comida en la taberna Kamogawa. Un segundo capítulo donde descubrimos si la investigación ha sido satisfactoria, donde el cliente encuentra información de su pasado, a menudo que ni conocía. Platos que traen recuerdos de un pasado, desaparecido posiblemente, vinculado a personas que ya no están, vinculando a un tiempo que recordamos con cariño.

En el primer caso, la investigación lleva a un nabeyaki-udon. un guiso caliente de fideos udon. El que lo busca es un antiguo colega de nuestro protagonista que quiere tener la receta del plato que elaboraba su esposa fallecida. ahora que va a iniciar una nueva vida.

Un estofado de ternera. un plato que ni la propia clienta está segura de que ese sea el del recuerdo que tiene.

Un sushi de caballa que el primer ministro busca como el sabor de su infancia, un ocupado personaje público que es capaz de encontrar el tiempo para visitar la taberna.

El tonkatsu de otra de las clientas, un cerdo empanado que su exmarido preparaba en el restaurante que abrió tras la separación.

Los espaguetis napolitan de una niña que hizo un viaje iniciático con su abuelo.

El nikujaga del nuevo dueño de la revista que anuncia la taberna en sus páginas. Un prepotente hombre de negocios al que se le desmorona todo que aquello que creía recordar de su infancia. Una infancia que no consideraba feliz, pero que contará en una entrevista para una importante revista.

Un libro que hará las delicias de aquellos que os gusta la comida japonesa, un libro con el que podemos disfrutar cualquiera de los que nos gusta leer. Nagare, el investigador que es capaz de descubrir tu historia, la que ni tu mismo conoces y su hija Koishi, con la que no he conseguido simpatizar. Y, por supuesto, Hirune, el gato de la familia que siempre está durmiendo, aunque no cuando aparece en las páginas de este libro.

domingo, 16 de agosto de 2026

El ladrón de meriendas – Andrea Camilleri

 

Sigo con la serie del comisario Montalbano. El título de la novela nos lleva a una de las situaciones que sirven para esclarecer el crimen, también a una que sirve de mofa en los periódicos, un título sugerente.

Una vez que has visto alguno de los capítulos de la serie de televisión es difícil no visualizar a los actores como los personajes en tu imaginación, que decir de ese lugar inventado por el autor: Vigàta, así que allí me he trasladado este verano. A un comisario Montalbano que es difícil de localizar, respondón, impertinente, poco detallista…, quizás más “amigable” el de la televisión, también aquí la comparación surge mientras lees sus páginas, un comisario que tiene que lidiar con un cadáver en un ascensor, que poco a poco va descubriendo la curiosa vida de esta persona, comerciante autónomo, con un despacho que había cerrado por jubilación, que seguía visitando periódicamente, que tenía una chica de la limpieza que venía días fijos, que no solo era una chica de la limpieza, una chica tunecina que desaparece. La novela va desentrañando poco a poco los detalles de una vida complicada sin apoyo familiar a pesar de convivir con su mujer y tener un hijo bien situado, con señales de alarma que de poco sirvieron. Tramas que pueden parecer inverosímiles por lo complicado, pero que sirven para eludir a la legislación, situaciones que no son lo que parecen llevan a tomar decisiones equivocadas. Un comisario que tiene que lidiar con la muerte en alta mar de un desconocido por una patrullera tunecina, un caso que elude al negarse a contestar a la llamada de teléfono de Catarella, a desconectar incluso el teléfono, pero que finalmente tiene que tener en cuenta para resolver su propio caso.

No puedo dejar de lado que Montalbano es otro comisario que disfruta con la comida, mucho. Sabe bien donde ir a comer y sabe que no se equivoca. Lugares con buena comida, lejos de ambientes sofisticados.

Y de fondo también relaciones personales, con su propio padre con el que apenas tiene relación, con Livia, donde se pone de manifiesto especialmente el carácter del protagonista. La irrupción de un niño, el hijo de la chica tunecina, que cambia totalmente la relación de pareja, que quizás cambia también a Salvo Montalbano, que, sobre todo, emociona a Lavia.

La tercera entrega de esta serie con protagonista que homenajea a Manuel Vázquez Montalbán y su más famoso detective Pepe Carvalho.

De Andrea Camilleri en este blog:

El cielo robado.

La forma del agua.

El perro de terracota.

martes, 4 de agosto de 2026

La chica de sus sueños – Donna Leon

Donna Leon y verano, inseparables en mis lecturas. Una novela tranquila, un Brunetti sin prisas, menos que habitualmente. Comenzamos en el cementerio, un asunto familiar, el entierro su madre, obviamente este hecho no le dejará indiferente. Un sacerdote amigo de su hermano que ofrece una bendición vendrá unos días después a la questura a solicitar ayuda, ayuda que no es de la competencia de Brunetti, pero que no puede dejar de atender por los compromisos adquiridos, pero no lo veremos preocupado por el tema. Si que utilizará sus contactos habituales para ir haciéndose una idea: Paola y sus suegros, su suegra esta vez, y la señorita Elettra que, como siempre, conocerá a alguien y tendrá acceso a la información necesaria. Y, no en las primeras páginas, una muerte, la de una niña, una niña gitana, romaní, una niña que cae al canal y muere, ¿cae o es empujada? Donna Leon aprovecha esta novela para mostrarnos este mundo, para llevarnos también a la infancia, una infancia determinada por tu lugar de nacimiento, la familia a la que llegas. Una muerte que fácilmente puede ser archivada como accidente, una muerte que no denunciará su familia, una muerte que nos llevará por ese mundo veneciano fuera de los círculos del turismo.

Cocina y lecturas también presentes, pero menos que en otras ocasiones quizás. Un lugar fantástico para visitar esta Venecia de los venecianos en el que hablar el idioma te identifica como autóctono, en el que necesitar el coche para salir de la ciudad se convierte en un problema logístico. En este mundo que nos presenta Donna Leon donde la prisa no tiene espacio, donde tan importante es la familia, donde tan importante es la tradición.

De la misma autora en este blog: