Donna Leon y verano, inseparables en mis lecturas. Una novela tranquila, un Brunetti sin prisas, menos que habitualmente. Comenzamos en el cementerio, un asunto familiar, el entierro su madre, obviamente este hecho no le dejará indiferente. Un sacerdote amigo de su hermano que ofrece una bendición vendrá unos días después a la questura a solicitar ayuda, ayuda que no es de la competencia de Brunetti, pero que no puede dejar de atender por los compromisos adquiridos, pero no lo veremos preocupado por el tema. Si que utilizará sus contactos habituales para ir haciéndose una idea: Paola y sus suegros, su suegra esta vez, y la señorita Elettra que, como siempre, conocerá a alguien y tendrá acceso a la información necesaria. Y, no en las primeras páginas, una muerte, la de una niña, una niña gitana, romaní, una niña que cae al canal y muere, ¿cae o es empujada? Donna Leon aprovecha esta novela para mostrarnos este mundo, para llevarnos también a la infancia, una infancia determinada por tu lugar de nacimiento, la familia a la que llegas. Una muerte que fácilmente puede ser archivada como accidente, una muerte que no denunciará su familia, una muerte que nos llevará por ese mundo veneciano fuera de los círculos del turismo.
Cocina y lecturas también presentes, pero menos que en otras ocasiones quizás. Un lugar fantástico para visitar esta Venecia de los venecianos en el que hablar el idioma te identifica como autóctono, en el que necesitar el coche para salir de la ciudad se convierte en un problema logístico. En este mundo que nos presenta Donna Leon donde la prisa no tiene espacio, donde tan importante es la familia, donde tan importante es la tradición.
De la misma autora en este blog:

Me quiere sonar un libro de ella, que casualmente también leí en verano durante unas vacaciones, pero no consigo recordar el título. Iba relacionado con un libro, una biblioteca... a saber, pero sé que disfruté la lectura. Será otra escritora a la que he de volver. Gracias, Ana. Un abrazo grande.
ResponderEliminarEsta autora es muy prolífica, especialmente con esta serie de Brunetti. Los libros siempre están presentes y también la comida casera. Y, por supuesto, Venecia, la Venecia de los venecianos. Un buen lugar al que volver. Un abrazo fuerte, María Jesús.
EliminarBuenas reseña. He leído un libro cuyo tema es parecido pero no era este, así que me lo anoto. Besitos
ResponderEliminarGracias, Nuria. Este es más tranquilo, si eso es posible. Espero que te guste. Un abrazo.
EliminarGracias a ti recuperé a Brunetti y leí otro de la serie. A mí también me gusta mucho y espero ir poco a poco poniéndome al día.
ResponderEliminarUn abrazo.
¡¡¡Qué bien!!! Me alegro mucho de haberte recordado a Brunetti. Para mi es "casa".
EliminarUn fuerte abrazo.