El ladrón de niebla un libro que habla del
tiempo, de sueños, de historias, una locura que nos lleva al mundo de todo
aquello que perdimos o dejamos escapar. Antonio Fonte un escritor de éxito que
desprecia la fama, miles de cartas arrumbadas en cualquier lugar hasta que le
llega una escrita por si mismo hace años. Es la desencadenante de una búsqueda
de historias olvidadas, de un pasado que quizás quisimos olvidar. Bien pensado no es importante que tú leas esta carta, en parte porque sé que no sucederá jamás. Lo que de verdad cuenta es que ahora yo la escriba.
Y de repente, sin saber muy bien como,
llegamos a Tirnail, un mundo fantástico, el mundo de las cosas perdidas y una
búsqueda, la búsqueda de aquella a la que se dirige la carta,
Hace falta valor para olvidar. Pero recordar…, recordar es el verdadero suplicio de los seres humanos.
Y así, viajaremos por mundos fantásticos,
mundos imposibles, que nos llevarán a la búsqueda de un pasado que preferimos
olvidar o que simplemente olvidamos sin más. Estaremos allí con aquellos que
están dispuestos a dar lo más preciado por aquello otro que piensan que aún lo
es más. Tiempo y recuerdos de la mano para viajar por la mente de cualquiera de
nosotros, de cualquiera que
Eran lágrimas de sueños rotos, y si todos los sueños mueren el cuerpo no tarda en seguirles, porque no puede vivir sin ellos.
Un libro que se ha comparado con Una historia interminable, quizás si por
los mundos fantásticos, pero yo no diría que El ladrón de niebla sea realmente
un libro de fantasía, es solo una realidad que podríamos vivir en sueños y que
nos transmite la importancia de todo aquello que somos.
Pero luego pensó que su padre había dicho una cosa que era cierta: a él le gustaban las historias. Eran belleza y poder en la fantasía: una historia puede transmutar a las personas y crear un mundo allí donde antes había la nada.
Un libro con el que he estado tentada muchas
veces a dejar de seguir leyendo, sin embargo, los capítulos finales han conseguido
cerrar el círculo de esta historia, quizás un rayo de esperanza en esta
historia que lleva a entender mejor algunas patologías mentales y ese mundo de
historias olvidadas imposibles de rescatar.
Lo que me pregunto es por qué, cuando tienen a su disposición millones de horas, los hombres optan por no vivirlas.