Invierno de 1957, un casquillo sin bombilla en un oscuro pasillo, un cura católico es atacado, quizás por un animal, en una mansión donde está pasando la noche debido a la abundante nevada del día anterior. La novela comienza con una detallada descripción de la muerte del padre Tom.
Benjamin Black, seudónimo de John Banville, nos trae una novela negra una vez más. Negra por la luz mortecina de ese invierno irlandés donde la nieve no deja de caer. Negra por la muerte violenta del padre Tom que no parece preocupar a nadie. Negra porque será difícil saber que es lo que ha pasado, a qué se deben esas muertes, quienes son los culpables, difícil saber si los personajes mienten o dicen la verdad.
El cadáver está en la biblioteca – dijo el coronel Osborne –. Venga por aquí
El inspector Strafford, con r, será el encargado de investigar esta muerte.
…que no parecía un policía. Estaba acostumbrado. La mayor parte de la gente lo decía a modo de cumplido, y él intentaba tomárselo como tal, aunque siempre se sentía como un estafador a quien hubiesen descubierto el truco.
Con calma, el inspector Strafford se hará con el lugar, con la casa de los Osborne: Ballyglass House, con los habitantes, la familia: Sylvia, la segunda mujer del coronel, la primera falleció al caer por las escaleras, sus hijos, chico y chica, él estudiando Medicina pero que ha venido a pasar las fiestas navideñas, ella, Lettie, con esa edad en la que busca su lugar. Los trabajadores, entre los que está Freddy que cuida de los caballos. La Gavilla de Cebada, donde se alojará Strafford, los Reck, el matrimonio que la regenta, pub, carnicería, pensión… El cuñado del coronel, que no es bienvenido a la casa. La historia de una familia que se va desgranando, la historia del padre Tom, afortunadamente el autor incluye un capítulo aclaratorio casi al final. Los lectores tenemos más información que el inspector, que Jeckkins, su ayudante, que desaparece, que el sargento Radford, la máxima autoridad de la zona, que está con gripe.
Una novela que me regaló una amiga hace un tiempo y que, en esta Navidad, coincidiendo con la época en la que sucede todo en ese invierno de 1957 en Irlanda, me ha acompañado.
La Novela recibió el premio RBA de novela policiaca en 2017.
Del mismo autor en este blog:

Sin novedad para nadie, este escritor también me lo descubres tú. Me echa un poco para atrás la sucinta descripción que comentas se hace al principio, pero creo que podría ser una de esas novelas que no quieres soltar. Gracias, Ana. Un abrazo.
ResponderEliminarQué grande, Banville. Uno de esos autores a los que conviene tener cerca.
ResponderEliminarCreo que puede ser entretenida para una lectura en un sillón, lloviendo, en invierno y calentito. Apuntada. Gracias.
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