domingo, 18 de enero de 2026

El baile – Irène Némirovsky


Una novela corta en una bonita edición de la serie Alma Clásicos Ilustrados.

Con la excusa de la celebración de un baile en casa de los Kampt, vamos a conocer la imagen que tiene Antoinette de sus padres, especialmente de su madre. Un matrimonio que ha hecho fortuna con los negocios y quiere integrarse en sociedad.  

Encontramos a una madre egocéntrica para la que su hija es una posesión más que está a sus órdenes y caprichos y para la que sus sentimientos no existen.

Han sido años duros de pobreza y ahora que está en una buena posición económica nada debería molestar a Rosine Kampt. Es necesario tener criados, es necesario que su hija esté educada, así tienen una institutriz inglesa, así recibe clases de piano con la señorita Isabelle.

-¿Antoinette tiene buena caligrafía, por lo menos?

-Yes, Mrs Kampt.

-¿Por qué? – preguntó tímidamente Antoinette.

-Porque - explicó la señora Kamps- esta noche podrás ayudarme a hacer sobres… Voy a mandar más de doscientes invitaciones, ¿entiendes? Miss Betty, autorizo a Antoinette a acostarse hoy una hora más tarde de lo habitual… Estarás contenta supongo - dijo volviéndose a su hija.

Pero Antoinette, de 14 años, no podrá asistir al baile, es demasiado joven, ¿es demasiado joven o un incordio para su madre? Ahora que la madre puede disfrutar de una buena posición…. Ya tendrá tiempo su hija de asistir a bailes, de vivir, ahora le toca a ella.

Y para conocer el desarrollo del baile tendréis que leer esta deliciosa novela con tintes autobiográficos que quedó sin publicar cuando la autora murió en Auschwitz.

domingo, 4 de enero de 2026

Pecado – Benjamin Black


Invierno de 1957, un casquillo sin bombilla en un oscuro pasillo, un cura católico es atacado, quizás por un animal, en una mansión donde está pasando la noche debido a la abundante nevada del día anterior. La novela comienza con una detallada descripción de la muerte del padre Tom.

Benjamin Black, seudónimo de John Banville, nos trae una novela negra una vez más. Negra por la luz mortecina de ese invierno irlandés donde la nieve no deja de caer. Negra por la muerte violenta del padre Tom que no parece preocupar a nadie. Negra porque será difícil saber que es lo que ha pasado, a qué se deben esas muertes, quienes son los culpables, difícil saber si los personajes mienten o dicen la verdad.

El cadáver está en la biblioteca – dijo el coronel Osborne –. Venga por aquí 

El inspector Strafford, con r, será el encargado de investigar esta muerte.

…que no parecía un policía. Estaba acostumbrado. La mayor parte de la gente lo decía a modo de cumplido, y él intentaba tomárselo como tal, aunque siempre se sentía como un estafador a quien hubiesen descubierto el truco.

Con calma, el inspector Strafford se hará con el lugar, con la casa de los Osborne: Ballyglass House, con los habitantes, la familia: Sylvia, la segunda mujer del coronel, la primera falleció al caer por las escaleras, sus hijos, chico y chica, él estudiando Medicina pero que ha venido a pasar las fiestas navideñas, ella, Lettie, con esa edad en la que busca su lugar. Los trabajadores, entre los que está Freddy que cuida de los caballos. La Gavilla de Cebada, donde se alojará Strafford, los Reck, el matrimonio que la regenta, pub, carnicería, pensión… El cuñado del coronel, que no es bienvenido a la casa. La historia de una familia que se va desgranando, la historia del padre Tom, afortunadamente el autor incluye un capítulo aclaratorio casi al final. Los lectores tenemos más información que el inspector, que Jeckkins, su ayudante, que desaparece, que el sargento Radford, la máxima autoridad de la zona, que está con gripe.

Una novela que me regaló una amiga hace un tiempo y que, en esta Navidad, coincidiendo con la época en la que sucede todo en ese invierno de 1957 en Irlanda, me ha acompañado.

La Novela recibió el premio RBA de novela policiaca en 2017.

Del mismo autor en este blog:

Los lobos de Praga.

domingo, 21 de diciembre de 2025

A orillas del mar – Abdulrazak Gurnah

 

Descubriendo a un autor con Nobel: Abdulrazak Gurnah. Un autor nacido en Zanzibar que emigró a Londres. Y esa es la historia que nos cuenta, no la suya propia, pero si la historia de una isla de un país colonizado, la historia de sus habitantes, la de dos familias, la de Salih Omar que tiene que buscar asilo en Reino Unido a la edad de 65 años, la de Latif Mahmud que emigró siendo joven y también llegó a Reino Unido tras un periplo por la Europa del otro lado del muro, Latif que ahora es catedrático. Dos narradores, dos puntos de vista para una misma historia que nos permite una visión amplia de esta isla, la de Zanzibar y la de sus habitantes, la de su puerto y como influye en la vida de cada uno, la de sus casas, especialmente aquella que es protagonista de esta historia, la familiar de Latif Mahmud, sus estancias, su patio, sus habitantes, los invitados y los que no son bienvenidos. La importancia de un nombre.

Historias contadas muchos años después, historias contadas una vez que conocemos las implicaciones de aquellas decisiones que tomamos, historias que han sobrevivido al paso del tiempo, historias de las que solo conocemos una parte, de hijos que solo conocen aquello que apenas pueden entrever, de otros que solo buscan salir adelante, el exilio como única salida. Historias de envidias, de intereses propios, de malas decisiones, de decisiones forzadas. Un bonito lugar para vivir, un lugar donde vivir puede ser difícil. Y un lugar al que llegar, no un mejor lugar necesariamente, un lugar donde sobrevivir.

Es difícil saber con precisión cómo llegaron a ser las cosas tal como son, poder decir con cierta seguridad que primero fue esto y luego condujo a aquello y lo otro, y ahora aquí estamos. Los momentos se me escapan entre los dedos. Incluso al contármelos a mí mismo, puedo oír ecos de lo que estoy suprimiendo, de algo que he olvidado recordar, lo que hace que contarlo sea tan difícil cuando no deseo que lo sea.

domingo, 7 de diciembre de 2025

La trenza – Laetitia Colombani

 

Una recomendación de José Martínez, el librero de los soportales, que falleció recientemente. Fui buscando un libro que regalar y me llevé dos. La trenza ya me la habían recomendado en varias ocasiones, esta vez no pude resistirme: Acertó. Una historia que entrelaza la vida de tres mujeres. Tantas vidas de las que no conocemos su conexión, pero, afortunadamente, la literatura nos trae ejemplos que ayudan a mantener la esperanza: India, Italia y Canadá.

Smita, una intocable de la India, que quiere algo mejor para su hija de 6 años Lalita, difícil romper este sistema de castas, un camino que tienen que recorrer madre e hija, arriesgando el presente por un futuro incierto.

Giulia, que trabaja en la empresa familiar, una empresa que fabrica pelucas con cabello natural. Un negocio de cercanía, un modelo a extinguir que pasa por una crisis. Una crisis que se acrecienta por la muerte de su padre, el dueño de la empresa familiar. Una crisis que podría solventarse con un matrimonio de conveniencia. Giulia que tiene en sus manos el futuro familiar y también su futuro propio, difícil ver donde convergen ambos, ¿es posible?

Sarah, una abogada de Canadá, una que tiene que esconder su condición de mujer, que tiene que esconder sus sentimientos, que nada de lo que ha sacrificado hasta ahora es suficiente para mantener una carrera de éxito.

Tres mujeres que conectan sus mundos sin ellas saberlo. ¿Demasiadas casualidades? Quizás, pero ¿por qué no? Una entrañable historia que brinda un rayito de luz en un mundo donde no es fácil encontrar finales felices.


domingo, 23 de noviembre de 2025

El disputado voto del señor Cayo - Miguel Delibes

En la librería Alcaraván de Urueña, la primera Villa del libro española, encontré una preciosa edición ilustrada de Círculo de lectores de esta novela de Miguel Delibes, que, hoy, casi 50 años después, sigue reflejando nuestra sociedad.

Las primeras elecciones después de muchos años de dictadura, hay que llegar a todos los posibles votantes. En Castilla-León, ya entonces, la España vaciada era una realidad. Delibes lo refleja de forma extraordinaria en esta obra. Y el señor Cayo será protagonista indiscutible, difícil separarlo de la imagen de Paco Rabal, que protagonizó la película de Giménez Rico. Él, al que vienen a salvar, después de kilómetros por una carretera imposible, él que es rico en cultura ancestral, que es rico en vocabulario, que es preciso, que es capaz de sobrevivir a cualquier situación, él que tiene tanto que enseñarles a ellos, a sus redentores, a los que aspiran a redimir al campesino.

-¡Toó! Y ¿si me quita usted de trabajar el huerto, en qué quiere que me entretenga?

A él llegan a visitarlo Víctor, futuro diputado, Rafa y Laly, a él y a todos los del pueblo, pero solo son dos y sobra uno.

-¿De modo que solo quedan ustedes dos?

-Ya ve, y todavía sobramos uno. Aquí contra menos somos, peor avenidos estamos.

Una novela que nos trae una gran riqueza de vocabulario, siendo Delibes era de esperar, palabras que se perderán, palabras del mundo rural, palabras que dan riqueza a nuestro idioma. El contraste con la ciudad, con el mundo de la palabra y, sin embargo, tan pobre. Cardancha, escriña, alholvas…

-Usted nunca tuvo prisa, ¿no es cierto, señor Cayo?

-¡Toó! Y ¿a cuento de qué iba a tener prisa?

Al que iban a salvar, al señor Cayo, al que salva a este futuro diputado. Y salva a Víctor o pone patas arriba todo su mundo a unos días de las elecciones, las primeras para tantos, donde nadie sabe que pasará, donde la prensa ya es determinante, donde hay que estar y, Víctor ya no es el mismo que el que salió esa mañana a llegar al último rincón de la geografía española, a poder poner una chincheta más en el mapa. Si lo es el señor Cayo, que mañana seguirá igual que hoy, sin prisa, sin pausa.

-Lo más seguro es que vote que sí, a ver, si todavía vamos a andar con rencores…

También de Miguel Delibes en este blog:

          El Camino

          Señora de rojo sobre fondo gris

domingo, 9 de noviembre de 2025

Querido Miguel – Natalia Ginzburg

Natalia Ginzburg vuelve a mis lecturas, esta vez con una novela epistolar, también gracias al club Escuela de Mandarines.

Una madre que escribe una carta a su hijo: Luego se sentó delante del buró y se puso a escribir una carta al único hijo varón que tenía.

Ella acaba de mudarse a una nueva casa, todavía no tiene teléfono. Le dice que vaya a ver a su padre, no está bien: Tiene dolores en la boca del estómago.

Conocemos antes al entorno de Miguel que a él mismo, a Osvaldo, a Mara que acaba de tener un niño y que necesita que los demás le den alojamiento. Cada vez son más frecuentes las cartas en la novela, las de la madre de Miguel, las de Angélica, su hermana, alguna de Mara, alguna de Miguel, pocas. El día a día se va desgranando en la Italia de los años 70, esa Italia de la que Miguel sale huyendo. Son pocos los detalles que conocemos claramente, pero son muchos los que nos revelan estas cartas que permiten hablar con un interlocutor sin esperar una respuesta inmediata, a menudo sabiendo que no la habrá.

Era una felicidad hecha de nada,….Pero me acuerdo de cómo se estaba poniendo el sol y de que había unas nubes muy bonitas color de rosa encima de la ciudad, y yo hacía mucho tiempo que no me sentía así, casi tranquila y casi feliz.

En ocasiones nos cuesta entender a esta familia, a estos amigos y conocidos de Miguel a los que éste tanto une. Y poco podemos llegar a averiguar de la tensión política de esos años, tensión que condiciona la vida de esta familia en la figura de Miguel, pero que no se diferencia de cualquier familia, esos amigos que se convierten en parte de la familia, ese niño que llega, los que se marchan. Y esa Ada que tan resolutiva es ¿qué sería de todos sin ella?

En definitiva, la lectura de unas cartas que nos van llevando a esperar también respuesta de Miguel, respuesta del responsable de que esta familia italiana haya llegado a mis lecturas.

Y cómo olvidar que es también a Carmen Martín Gaite a quien leemos con esta fantástica traducción que nos trae Acantilado.

También de Natalia Ginzburg en el blog:

Las pequeñas virtudes.

 

domingo, 26 de octubre de 2025

La jugadora de ajedrez – Bertina Henrichs

Este libro me llega por una gran amiga y también gran lectora debido a mi afición al ajedrez, no tan reciente ya. Un título sugerente, no es frecuente unir la palabra jugador en femenino con el ajedrez a pesar de la serie Gambito de Dama. Esta es la primera novela de una autora alemana que reside en Francia desde hace tiempo que ambienta su historia en Grecia, en una de sus numerosas islas. El detonante es una pareja francesa que juega al ajedrez y pasa unos días en el hotel donde Eleni, la protagonista, trabaja.

Eleni miró atentamente la pieza que tenía en la mano. Era un pequeño peón negro. Vaciló y trató de ponerlo en su lugar, pero no sabía dónde estaba antes. Había piezas idénticas por todas partes. Se quedó allí un momento, con el peón en la mano, mirando el tablero de ajedrez, tratando de encontrar una lógica. Por fin, abandonó, puso la figurita al lado del tablero de madera y terminó de limpiar. Lamentaba, haber echado a perder la partida, pero se consoló persuadida de que era sólo una pieza sin importancia, ya que había muchas similares. Debía ser poco importante.

Eleni cree que un tablero puede ser un bonito regalo de cumpleaños para su marido, que ambos pueden jugar juntos como esa pareja francesa que visita la isla. Panis, su marido, no puede estar más sorprendido con este regalo, pero pronto llega a olvidarlo. Sin embargo, la afición de Eleni empieza ahí, con ese tablero electrónico que le recomendó su viejo profesor al que pidió ayuda y el manual que acompaña. Su afición crece tanto que llega a poner en juego su vida familiar. Al principio su afición la lleva en secreto, solo su antiguo profesor, que es el que ejerce de entrenador, conoce la realidad. Será difícil entender en la isla que alguien como ella pueda perder el tiempo jugando, ella misma sabe que no la van a entender y esconde el tablero en el congelador, uno de los pocos lugares propios en la casa. Sin embargo, las habladurías son tan frecuentes que un día, con su indiscreta amiga Katharina, Eleni decide contar lo que pasa y efectivamente no la entiende. Una infidelidad quizás hubiera sido perdonable, pero esto… Toda la isla habla, Panis se siente perjudicado, pero Eleni sigue adelante.

Una primera novela que, sorprendentemente, ha recibido varios premios en Francia, premios locales. Un gran acierto el título elegido. Hay una película francesa del mismo título, quizás también sea un acierto para esta bonita historia al fin y al cabo.