Una detective poco tradicional: Bruna Husky.
Madrid 2109. Una serie de crímenes inexplicables y un malestar político en el
ambiente que obliga a desconfiar de todos.
Ciencia cuyas consecuencias son difíciles de
predecir. Un mundo habitado por distintas especies. El miedo a lo diferente, la
creencia de la superioridad. Vivir en un mismo espacio donde es necesario
compaginar distintos intereses. ¿En alguna ocasión se consigue? ¿Siempre de
total actualidad?
La amistad, que puede surgir en cualquier
instante, incuestionable para unos y solo una gran oportunidad para otros:
concepto de amistad queda relegado a aprovechar las circunstancias en propio
beneficio.
Las ventajas y los inconvenientes de la
tecnología, una tecnología de un posible futuro, realmente ya disponible a la
que nos vamos acostumbrando sin darnos cuenta: domótica, localización de
personas, información al instante, historia fácil de reescribir, ordenador siempre
disponible.
Un Madrid que dicen que es muy reconocible,
pero a mi me ha costado mucho hacerme a la idea de estar allí. Sin embargo, ha
sido fácil ubicarme en un lugar indeterminado. Lejano y a la vez muy actual.
La amenaza constante de conocer la fecha de
la propia muerte, ¿cómo vivir con ello? 4
años, 3 meses, 18 días. ¿Qué sería de nuestra vida si tuviéramos esa
información? ¿Cuáles serían nuestros planes de futuro?
Y
la belleza es la única eternidad posible.
De la misma autora en este blog: La loca dela casa.






