Mostrando entradas con la etiqueta Haruki Murakami. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Haruki Murakami. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de mayo de 2026

Kafka en la orilla – Haruki Murakami

 


Vuelve Murakami, uno de mis autores favoritos, a mis lecturas. Un libro algo extraño, el Murakami que yo recordaba y, a la vez, uno distinto. Una historia algo disparatada, pero que te mete en su universo y deja de sorprenderte tras los primeros capítulos. Cualquier cosa que suceda puede ser razonable. Una novela llena de hechos insólitos que acaban conectando en su mayoría, para otros necesitaré una segunda lectura. Hechos, historias, que nos llevan a pensar sobre la amistad, sobre el destino, sobre aquellos con los que nos cruzamos en nuestro camino y tanto lo condicionan. Un libro, quiero creer, lleno de metáforas, que nos lleva por la crisis vital de un adolescente, de Kafka Kamura, 15 años de un chico solitario y autosuficiente. Una novela de iniciación, donde el viaje, la huida, son protagonistas.

Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa sí quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella.

El libro comienza con unos niños en una excursión del colegio. Un suceso extraño ocurre, uno tras otro, empiezan a caer desmayados. Todos los niños, pero no la profesora y todos despiertan como si no hubiera pasado nada, todos menos uno que sigue en coma durante un tiempo. Estamos en la época de la 2ª Guerra Mundial, un hecho de esta naturaleza fácilmente acaba siendo investigado por los militares. Incluso tenemos acceso a los informes, a las grabaciones de las entrevistas.

Años después, el adolescente al que conocemos como Kafka Kamura está a punto de cumplir 15 años, ese día es el que iniciará este viaje. El viaje que le llevará a conocer a los personajes que viven en las páginas de este libro, que le llevará a la Biblioteca Conmemorativa Kômura, lugar también protagonista, biblioteca que acoge a nuestro protagonista en su huida, que le da alojamiento, que le da lecturas interminables, que le da información sobre su propia vida.

En capítulos intercalados conocemos a Nakata, un señor, ya casi anciano, con una discapacidad intelectual, un señor capaz de hablar con los gatos, especializado en buscarlos cuando se han perdido, esta es su carta de presentación, pero capítulo a capítulo iremos conociendo el mundo increíble de esta novela de Murakami, donde nada es lo que parece, donde lo real se entrecruza con lo fantástico, donde es posible saber que van a llover sardinas y caballas o donde podemos encontrarnos con aquellos dos soldados que desertaron del ejército durante la 2ª Guerra Mundial, los soldados que te acompañan a esa ciudad de tránsito, esa ciudad que te da tiempo para pensar en qué universo quieres permanecer.

Una locura de libro con la que disfrutar en cualquier caso, con esa tranquilidad que dan los libros, los que están en esa biblioteca Kômura, los que están entre las páginas de esta novela. Disfrutar con la música que siempre nos aconseja este autor, disfrutar con la gastronomía japonesa, disfrutar con un Murakami y su obra deconstruida como he llegado a leer en algún sitio.

- Quiero que te acuerdes de mí - dice la señora Saeki. Y me mira directamente a los ojos -. Si tú me recuerdas, no me importará que el resto del mundo me olvide.

domingo, 14 de abril de 2019

Tokio Blues Norwegian Wood – Haruki Murakami


Murakami, uno de mis autores favoritos, vuelve a mis lecturas, en esta ocasión con una relectura: Tokio Blues, una novela de los 80 que no pierde actualidad. Vuelve a mis lecturas y se estrena en este blog, sorprendentemente es su primera reseña. Los años de universidad de Watanabe, unos años marcados también por una amistad del instituto, y un ambiente nublado, siempre que me imagino Japón, me lo imagino nublado. A Watanabe, años después, en el aterrizaje de un avión, una canción, Norwegian Wood de los Beatles, despierta los recuerdos de una época.

Seguí pensando en aquel prado hasta que el avión se detuvo… Olí la hierba, sentí el viento en la piel, oí el canto de los pájaros. Corría el año de 1969, y yo estaba a punto de cumplir 20 años.

Época en la que Naoko, la novia de su amigo Kizuki, estuvo viviendo en aquel sanatorio tan especial, también el tiempo que la llevó allí, como esa amistad evolucionó cuando Kizuki ya no estaba, como Kizuki seguía en sus vidas. Y como en ese sanatorio conoció a Reiko, tan importante en la vida de Naoko, Reiko que contrapone la madurez, la madurez a esos años de juventud, años de inseguridades, de soledades. Y Midori, un personaje tan extravagante, de la que es imposible olvidarse: fuerte y a la vez tan frágil. Un triángulo amoroso como excusa, protagonista secundario de esta historia que retrata una sociedad, una época vital, una juventud triste cuando todo tendría que ser alegría.
Otros autores entremezclados en sus páginas: Capote o Fitzgerald. Y, como no, música y músicos, esa música tan presente en los libros de Murakami: Jazz, música clásica, Los Beatles… y una guitarra.
Me olvidaba de Tropa de Asalto, ese compañero de habitación que ayuda a llenar los huecos en las conversaciones con anécdotas sin fin.